Nuevo país, nueva vida, nuevo sueño
En esta oportunidad presentamos a Maurice Torralba, de Cuba. Trabaja como entrenador asistente de educación física en una escuela secundaria superior de la ciudad de Miyakonojo, en Miyazaki, sudoeste de Japón. Era un prometedor jugador de voleibol en Cuba, pero tuvo que abandonar la competición a edad temprana debido a una grave hernia discal. Mas tarde se casó con una japonesa y ahora persigue un nuevo sueño en su tierra adoptiva.
Maurice, de 1 m 95 cm de estatura, fue elegido miembro del equipo nacional de Cuba a los 16 años de edad. La escuadra ganó un campeonato norte y centroamericano por tres años consecutivos.
Maurice, quien ha dedicado su vida al deporte, desarrolló su propia filosofía de entrenamiento: no enojarse nunca con los estudiantes, pase lo que pase.
Su esposa, Nahoko, es una dentista que ama la salsa. Ambos se conocieron cuando ella viajó a Cuba.