La estafa telefónica y tostadas francesas (parte 2)
Shota, un joven sin familia ni amigos, ha perdido el empleo. Un día encuentra un teléfono móvil con el número de "madre" visualizado en la pantalla. Entonces se le ocurre hacer una llamada al estilo de los estafadores que fingen ser el hijo de la víctima e intentan convencerla de que están en apuros. Logra que la señora prometa darle dinero, pero cuando llega a su apartamento ella lo confunde con su hijo, al que no ve desde hace mucho, y lo colma de atenciones.