Familiares de japoneses secuestrados por Corea del Norte reiteran su llamamiento para solucionar la cuestión

Familiares de ciudadanos japoneses secuestrados por agentes de Corea del Norte hace décadas reiteraron sus llamamientos para que sus seres queridos sean repatriados. Los afectados se reunieron en la víspera del vigésimo aniversario de la cumbre histórica entre Japón y Corea del Norte, en la cual Pionyang aceptó ser autor de las desapariciones.

Tras aquella reunión, celebrada el 17 de septiembre de 2002, cinco secuestrados fueron repatriados. No obstante, 12 de los 17 desaparecidos reconocidos oficialmente por el Gobierno japonés siguen en paradero desconocido.

En medio del estancamiento en las conversaciones, algunos de los familiares de los secuestrados han muerto. Yokota Shigeru, padre de Yokota Megumi, quien fue secuestrada en 1977 en la prefectura de Niigata a la edad de 13 años, murió en 2020. Shigeru encabezó la agrupación desde su inauguración. Su sucesor, Iizuka Shigeo, hermano de Taguchi Yaeko, otra de las secuestradas, murió el año pasado.

Yokota Takuya, hermano menor de Megumi y actual líder de la organización, dijo durante la reunión del viernes en Tokio, que algunos de los representantes que se reunieron con los periodistas tras la histórica cumbre de hace dos décadas ya no están presentes. Exhortó a los Gobiernos de ambos países a reconocer que esta cuestión no se puede resolver sin que las víctimas logren reunirse con sus padres mientras estos siguen con vida. Solicitó al primer ministro japonés, Kishida Fumio, que se contacte directamente con el líder norcoreano, Kim Jong Un.

Yokota Sakie, madre de Megumi, dijo que es devastador ser testigo de las muertes de tantas personas con las que trabajó para la resolución de la situación y se preguntó por cuánto tiempo más tendrá que seguir padeciendo este sufrimiento.

Iizuka Koichiro, hijo de Taguchi Yaeko, dijo que no es normal que una cuestión así continúe por 20 años. Exhortó a que el Gobierno considere seriamente las medidas que debe tomar para salir del estancamiento en el diálogo.