Casi la mitad de los legisladores del principal partido gobernante japonés tuvieron contactos con la Iglesia de la Unificación

El Partido Liberal Demócrata (PLD), el principal de la coalición gobernante de Japón, dio a conocer que, tras realizar una investigación interna, había descubierto que 179 de sus legisladores, aproximadamente la mitad de los que representan al PLD en el Parlamento, habían mantenido algún contacto con un grupo religioso al que se conoció como la Iglesia de la Unificación.

El secretario general del PLD, Motegi Toshimitsu, publicó el jueves los resultados de una investigación que abarcó a 379 de sus legisladores. Se excluyó a los presidentes de ambas cámaras.

Según Motegi, 179 miembros habían informado que mantuvieron cierto tipo de contactos con la secta, como el envío de telegramas de felicitaciones a reuniones de la misma o a sus filiales, o haber hecho que sus asesores asistieran a reuniones relacionadas con el grupo.

También hizo públicos los nombres de 121 legisladores que admitieron haber tenido vínculos más sustanciales con la organización.

El miembro de la Cámara Alta Inoue Yoshiyuki y el de la Cámara Baja Saito Hiroaki informaron que habían recibido apoyo organizativo por parte del grupo para sus campañas electorales. A finales del mes pasado, Inoue declaró que había dejado de ser miembro extraoficial del grupo y que cortará todos sus vínculos con el mismo.

Diecisiete legisladores dijeron haber recibido apoyo voluntario para sus campañas electorales, entre ellos el exministro de Defensa Kishi Nobuo, actualmente asesor especial del primer ministro, y el encargado de políticas del PLD, Hagiuda Koichi.

Diez miembros dijeron que habían asistido a reuniones patrocinadas por la ex Iglesia de la Unificación. Entre ellos se encuentran el exministro de Educación Shibayama Masahiko y el subsecretario en jefe del Gabinete, Isozaki Yoshihiko.

Un total de 96 legisladores asistieron a reuniones de filiales del grupo y tomaron la palabra en ellas, incluyendo a Yamagiwa Daishiro, ministro de Revitalización Económica; Murai Hideki, asesor especial del primer ministro, e Ikuina Akiko, legisladora de la Cámara Alta.

El grupo religioso, que hoy se denomina Federación de Familias por la Paz y la Unificación del Mundo, se ha vuelto el centro de la atención por su presunta implicación en prácticas comerciales cuestionables conocidas como “ventas espirituales”.

El secretario general del PLD dijo que se tomaba muy en serio los resultados de la investigación. Motegi indicó que el partido se asegurará de que sus miembros reflexionen y eviten por completo relacionarse con el grupo de ahora en adelante. También señaló que el PLD cooperará con el Gobierno para prevenir daños por prácticas cuestionables y ofrecerá ayuda a los afectados.