Inspectores del OIEA permanecen en la central nuclear ucraniana de Zaporiyia mientras continúan los ataques en la zona

Un equipo del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) visitó la central nuclear más grande de Europa para disipar el temor a un posible desastre. La mayoría de los inspectores concluyeron su trabajo y dos de ellos aún se encontraban el lunes en el complejo de Zaporiyia, Ucrania. En estas circunstancias, los intensos bombardeos de la zona no cesan.

La central antes mencionada ha permanecido bajo el control de las fuerzas armadas rusas desde los primeros días de su invasión de Ucrania. Funcionarios de Energoatom, la empresa nuclear estatal ucraniana, dieron a conocer que la última línea de reserva que unía la central con la red eléctrica de Ucrania había quedado desconectada. Explicaron que un incendio ocasionado por fuego de artillería la había dañado. El presidente de Energoatom, Petro Kotin, señaló que la misión del OIEA debe conducir al fin de la ocupación rusa de Zaporiyia.

Kotin indicó: “Debería ser más que una ‘preocupación’. Debería ser la manera de resolver todos los asuntos que existen ahora en ese lugar”.

Asimismo, pidió que se envíen a la central otras organizaciones internacionales, incluyendo fuerzas de paz de la ONU.

Soldados rusos en la región oriental están siendo blanco de más ofensivas ucranianas. Según funcionarios del Ministerio de Defensa del Reino Unido, los rusos están incumpliendo una y otra vez su objetivo político de hacerse con el control del Dombás, avanzando solo alrededor de un kilómetro por semana.

El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, aseguró que sus fuerzas habían recuperado varios asentamientos en el sur y el este.