El primer ministro de Japón explicará ante el Parlamento por qué se celebra un funeral de Estado para Abe Shinzo

El primer ministro de Japón, Kishida Fumio, ha declarado que explicará ante el Parlamento por qué se va a celebrar un funeral de Estado para el ex primer ministro Abe Shinzo. Miembros de la oposición exigen al Gobierno que dé a conocer cuáles serán los gastos en seguridad para el acto.

El miércoles, Kishida ofreció su primera rueda de prensa en persona tras recuperarse de COVID-19. Se comprometió a explicar a la ciudadanía la importancia del funeral de septiembre.

Dijo a la prensa que, como primer ministro que ha decidido celebrar el acto, tiene la responsabilidad de escuchar críticas y responderlas directamente. Agregó que se hará todo lo posible para proporcionar explicaciones detalladas, algo a lo que, según indicó, su Administración se ha comprometido desde su investidura.

Kishida manifestó que Abe era influyente, no solo en Japón sino también en el resto del mundo, y que el funeral dará la oportunidad a líderes internacionales de ofrecer sus condolencias. Añadió que el acto mostrará que Japón no tolera actos de violencia como el que se cobró la vida de Abe.

El exmandatario fue tiroteado en julio mientras participaba en un mitin electoral. El sospechoso del ataque declaró ante la policía que creía que Abe estaba vinculado al grupo religioso conocido anteriormente como la Iglesia de la Unificación. Afirma que la agrupación ha llevado a la bancarrota a su familia.

Desde el magnicidio, se ha sabido que varios miembros del Partido Liberal Demócrata (PLD) están relacionados con el grupo. Kishida declaró que abordará la cuestión relativa a las llamadas “prácticas comerciales espirituales” y que trabajará para que los ciudadanos vuelvan a confiar en su partido.

Además, instó a los legisladores del PLD a que revelen si están relacionados de algún modo con lo que describió como “grupos socialmente problemáticos” y a que eviten ese tipo de vínculos en el futuro.

Por otro lado, Kishida también habló de los planes de su Gobierno de relajar las medidas contra el coronavirus a partir del 7 de septiembre. Se elevará el número máximo de personas que pueden entrar diariamente a Japón, de las 20.000 actuales a 50.000.

Asimismo, dijo que los turistas extranjeros ya no necesitarán guías cuando quieran recorrer el archipiélago japonés.