Abad de templo budista japonés exige ante un tribunal surcoreano la devolución de una estatua robada

Un sacerdote budista de Japón ha exigido en una audiencia ante un tribunal surcoreano que se le devuelva a la brevedad posible una estatua antigua que fue robada de su templo hace diez años.

Tanaka Setsuryo es el abad del templo budista Kannonji, en la isla de Tsushima, prefectura de Nagasaki, suroeste de Japón. El miércoles, se presentó por primera vez ante el tribunal.

En 2012, una estatua de un "bodhisattva" en posición de loto fue robada y posteriormente encontrada en Corea del Sur. En la actualidad, la figura está en manos del Gobierno surcoreano.

El templo Buseok, en el centro de Corea del Sur, señala que la estatua le pertenece y presentó una demanda a las autoridades surcoreanas para que le sea entregada. Según el templo, la figura fue extraída de la península coreana por piratas japoneses en la Edad Media.

Un tribunal en Daejeon, centro de Corea del Sur, sentenció en 2017 que la estatua debía ser entregada al templo de Buseok. El Gobierno presentó una apelación ante un tribunal de mayor instancia.

En noviembre del año pasado, un tribunal superior de Corea del Sur, aprobó que el templo japonés participara en las audiencias como una tercera parte con intereses en el caso.

Tanaka dijo en la audiencia que el templo Kannonji poseía la estatua de forma pacífica y pública, y que, según las leyes civiles de Japón y Corea del Sur, le pertenece. Agregó que la estatua fue robada y llevada de manera ilegal a Corea del Sur, y que desea fervientemente que le sea devuelta a la brevedad posible. Tanaka señaló que la leyenda dice que su templo recibió la estatua en la península coreana en el siglo XVI.

Como respuesta, el templo Buseok exigió que el Kannonji presente pruebas de que la estatua fue recibida legítimamente.

La próxima audiencia está prevista para el 17 de agosto.