Japón se encuentra preocupado por una posible crisis energética en su transición hacia las energías renovables

La industria energética de Japón está buscando alejarse del uso de centrales termoeléctricas con el fin de unirse a la tendencia mundial de adoptar fuentes de energía renovables. Sin embargo, la transición también está provocando preocupación por una posible crisis energética.

Las autoridades del sector señalan que la capacidad de generación termoeléctrica de Japón ha disminuido en alrededor de 16 millones de kilovatios en los últimos cinco años, dado que se han ido cerrando cada vez más centrales o suspendiendo su servicio. Esto equivale al suministro de la electricidad necesaria para 5 millones 400 mil hogares.

La rentabilidad de la generación eléctrica mediante combustibles fósiles, como el carbón, el petróleo o el gas natural, está disminuyendo a medida que se vuelve más común el uso de la energía solar. Atraer inversión para centrales termoeléctricas que emiten gases de efecto invernadero ha sido difícil.

Takeuchi Sumiko, experta en política energética del Instituto Internacional del Medioambiente y Economía, señala que el Gobierno debería haber implementado políticas que mantuvieran las centrales térmicas para suministrar electricidad cuando las fuentes de energía renovables, como la solar, no dan abasto.

El Gobierno tiene previsto solicitar al público y a empresas que ahorren la mayor cantidad de electricidad posible este verano, en anticipación a una posible crisis energética. Sería la primera vez en siete años que el Gobierno realiza este tipo de petición.