Japón se prepara para comenzar a administrar dosis de refuerzo de la vacuna contra la COVID-19

El Gobierno de Japón está llevando a cabo los preparativos para comenzar a ofrecer dentro de dos semanas la tercera dosis de la vacuna contra la COVID-19, en momentos en que los números de nuevos contagios se mantienen bajos.

Funcionarios del Gobierno informaron que el miércoles se registraron 204 nuevos casos y cinco muertes. La cifra para Tokio fue de 27 nuevos contagios.

El Gobierno nipón tiene previsto comenzar a administrar la tercera dosis de la vacuna de Pfizer el próximo mes. Entretanto, Moderna ha solicitado la aprobación de su vacuna como refuerzo.

La ministra a cargo de la campaña de vacunación, Horiuchi Noriko, dio a conocer que, entre febrero y marzo del próximo año, se entregará un total de 37 millones de dosis de las vacunas de Pfizer y Moderna a los Gobiernos locales.

Por otra parte, el Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar Social continúa analizando si aprobará la vacuna para niños de entre 5 y 11 años. De autorizarse, el ministerio ha solicitado a las autoridades locales que se preparen para administrarla a partir de febrero.

Cerca del 75 % de la población japonesa cuenta con el plan completo de vacunación. Sin embargo, expertos afirman que existe la posibilidad de que se registre un rebrote.

Goto Shigeyuki, ministro de Salud, señaló que, conforme bajan las temperaturas, la gente empieza a pasar más tiempo en interiores y que es probable que las actividades sociales y económicas aumenten como consecuencia de las festividades relacionadas con el fin de año. Goto solicitó a las personas que continúen tomando las medidas anticontagio básicas.

En algunos países, los casos de coronavirus han aumentado debido a los contagios incluso entre personas vacunadas, así como a la relajación drástica de las medidas preventivas.

Más del 78 % de la población de Corea del Sur está vacunada, pero el miércoles se registraron 3.292 nuevos contagios, una cifra récord.

El Gobierno surcoreano ha decidido permitir que los ciudadanos de edades avanzadas y pacientes hospitalizados sean inoculados con una dosis de refuerzo cuatro meses después de la segunda vacuna. Este intervalo es dos meses menor que el de su plan original.