Un programa de comida por trabajo en Afganistán busca aliviar la escasez de alimentos en el país

El lunes se cumplieron tres meses desde que los talibanes retomaron el poder en Afganistán el 15 de agosto. La economía del país y la crisis humanitaria están empeorando. El Gobierno interino talibán todavía no logra el reconocimiento internacional y los bienes del país en el exterior permanecen congelados.

En medio de la cada vez más grave escasez de alimentos, el mes pasado los talibanes comenzaron a entregar trigo a la gente por su trabajo en obras públicas.

En una obra en construcción en Kabul, la capital afgana, se pudo observar a unos 2.000 ciudadanos trabajando con palas y picos.

Un exdocente de 66 años explicó que está capacitado para cualquier clase de tarea administrativa, pero que actualmente ese tipo de puestos no están disponibles y su familia moriría de hambre si él no trabajara en la obra.

Un miembro de los talibanes que supervisa la construcción señaló que el programa de alimentos por trabajo tiene el apoyo de la gente porque su propósito es ayudar a las personas desempleadas y que están pasando hambre.

Los talibanes afirmaron que utilizarán 66.000 toneladas de trigo de la reserva del Ministerio de Agricultura para distribuir 10 kilogramos a cada persona por un día de trabajo.

El ministro de Asuntos Exteriores en funciones, Amir Khan Muttaqi, hizo un llamamiento a ayuda de emergencia internacional, argumentando que la asistencia humanitaria no debería estar asociada a cuestiones políticas.