Los talibanes intentan estabilizar la situación en Afganistán en medio de constantes atentados mortales

Los talibanes se enfrentan al desafío de estabilizar las condiciones de seguridad en Afganistán en momentos en que han estado ocurriendo múltiples atentados presuntamente cometidos por una rama local del grupo militante Estado Islámico.

El lunes se cumplen 3 meses desde que los talibanes recuperaron el control de esta nación de Asia Central. Después de hacerse con el poder, el grupo islamista formó un Gobierno interino y preparó las condiciones para regir en Afganistán.

No obstante, debido a que la comunidad internacional aún no reconoce al Gobierno talibán, la economía afgana está en crisis, en parte porque sus activos en el extranjero continúan bloqueados.

En estas circunstancias, Afganistán ha sido desde octubre el escenario de una serie de mortíferos ataques presuntamente perpetrados por una filial local de Estado Islámico, incluyendo atentados suicidas en mezquitas chiitas y un violento ataque a un hospital.

Los talibanes intentan mejorar la situación de seguridad estableciendo puestos de control cerca de las mezquitas en Kabul, la capital, entre otras medidas. Sus efectivos detienen vehículos para registrarlos y revisar las licencias de sus conductores.

También se han apostado en diversos puntos unidades de élite que cuentan con armas avanzadas. Según señaló un comandante, las fuerzas talibanas se mantienen en alerta las 24 horas del día y están totalmente preparadas para hacer frente a los combatientes de Estado Islámico.