Juez de EE. UU. aprueba que se indemnice a afectados por agua contaminada

Un tribunal de Estados Unidos dio el visto bueno el miércoles a un acuerdo a favor de las víctimas de uno de los peores desastres de salud pública que se han dado en el país. El juez aprobó que se indemnice con 626 millones de dólares a los residentes de la ciudad de Flint, en el estado de Michigan. Cayeron enfermos al consumir agua contaminada.

En 2014, la ciudad debía recortar gastos, por lo que los funcionarios dejaron de suministrar agua a través del sistema de la vecina Detroit y pasaron a obtenerla del río Flint. Sin embargo, el agua no se trató adecuadamente y resultó contaminada con el plomo que se iba filtrando de las tuberías, que eran viejas.

Decenas de miles de personas sufrieron los efectos del plomo. Muchas perdieron el cabello, presentaron sarpullidos o enfermaron con una dolencia bacteriana. Doce de ellas, como mínimo, fallecieron.

Los residentes llevaron el caso a los tribunales y acusaron tanto al Estado como a los funcionarios municipales de pasar por alto los riesgos que corría su salud. El Estado abonará la mayor parte de la indemnización, de la que una gran cantidad irá a parar a los niños.

Más de la mitad de la población de Flint es afroamericana. El director de cine Michael Moore es originario de ella e incluso hizo un documental sobre la ciudad. Dijo que lo que allí había ocurrido era un crimen racial.

En la actualidad, el agua ha vuelto a provenir del suministro de Detroit, donde es tratada. Sin embargo, los funcionarios de Flint no han sustituido todas las tuberías, así que muchos residentes siguen utilizando agua embotellada para beber, cocinar e incluso para lavarse.