Familia de esrilanquesa muerta en Japón presenta querella penal contra exfuncionarios de inmigración

La familia de una mujer originaria de Sri Lanka que falleció mientras se hallaba detenida en unas instalaciones de inmigración en Japón presentó una querella penal contra exfuncionarios de inmigración, acusándolos de haberla matado.

Wishma Sandamali murió en marzo en un centro de detención en Nagoya, en la región central de Japón, a los 33 años. Se hallaba recluida por haber excedido el período de su visado.

La Oficina de Inmigración publicó en agosto un informe final en el que admitió que el centro de detención carecía de un sistema para proporcionar atención médica adecuada a los recluidos.

Sin embargo, la familia de Wishma no acepta el informe como explicación convincente de los hechos que condujeron a su muerte.

Poornima, hermana de Wishma, así como un abogado de la familia, presentaron el martes la querella ante la Fiscalía de Distrito de Nagoya.

Argumentan que por lo menos 7 personas, incluyendo el entonces director de la oficina de servicios de inmigración regional en Nagoya, mantuvieron recluida a Wishma sin proporcionarle atención médica apropiada a pesar de que se quejaba de sentirse mal, porque no les preocupaba si ella moría.

Poornima dijo a los medios de comunicación que, cuando vio un video de su hermana en el centro de detención, pensó que para cualquiera sería evidente que Wishma fue asesinada.

Agregó que todas las personas relacionadas con la estancia de su hermana en ese lugar deberían rendir cuentas ante la justicia.