Reubicación de personas desplazadas por la guerra supone un difícil reto para Afganistán

Hoy, jueves, se cumplen 20 años desde el comienzo de las operaciones militares de Estados Unidos en Afganistán. Ahora que los talibanes han recuperado el poder y las tropas estadounidenses se han retirado, la reubicación de millones de ciudadanos desplazados es un difícil reto para el país.

El 7 de octubre de 2001, menos de un mes después de los atentados terroristas del 11 de septiembre en Estados Unidos, este país inició una campaña militar en Afganistán, donde el grupo terrorista internacional Al Qaeda tenía su base. El Gobierno talibán cayó dos meses después.

En el país se apostaron tropas de naciones occidentales, que ofrecieron apoyo para su recuperación. Sin embargo, los talibanes recuperaron fuerza y contraatacaron, en parte con atentados terroristas.

Una universidad de Estados Unidos calcula que más de 40.000 civiles murieron a causa de la guerra.

Según datos de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, 2.600.000 afganos se refugian en otras naciones, tales como los vecinos Pakistán e Irán, y otros 3.500.000 están desplazados dentro de su país. Los talibanes les pidieron que regresen.

Una de las personas desplazadas, Tahira Abdul Muhammad, huyó a Pakistán con miembros de su familia tras perder su hogar en el norte de Afganistán en octubre de 2001 en un ataque aéreo. Ahora vive con sus hijos en Islamabad. Manifestó que el bombardeo estadounidense destruyó su casa y que su felicidad quedó enterrada en una tumba. Desearía volver a Afganistán algún día, pero sus cuatro hijas insisten en que no quieren ir a ese país controlado por los talibanes.

La segunda hija de Tahira, Muqadas, dijo que volver a Afganistán sería como ir a la cárcel, porque allí las mujeres deben quedarse en casa. Agregó que nació en Pakistán, que todo lo tiene allí y que en Afganistán no podría vivir como ahora.