Líderes de la oposición de Japón expresan sus opiniones sobre la elección del nuevo presidente del PLD

Líderes de la oposición de Japón expresaron sus opiniones acerca de la elección de Kishida Fumio como nuevo presidente del Partido Liberal Demócrata (PLD), cargo que lo convierte casi automáticamente en el próximo primer ministro del país.

Edano Yukio, líder del Partido Constitucional Democrático de Japón, dijo que el resultado de la elección del PLD es una muestra de que esa organización política no ha cambiado y no puede hacerlo. Agregó que Kishida debe explicar cómo se diferenciará su Administración de las de sus predecesores Abe Shinzo y Suga Yoshihide. Edano también expresó sus deseos de dialogar ampliamente con Kishida durante la reunión del Comité Presupuestario de la sesión extraordinaria de la Dieta.

Shii Kazuo, líder del Partido Comunista de Japón, dejó entrever que Kishida es heredero directo de la línea política de Abe y Suga, ya que apoyó a ambos durante casi la totalidad de los nueve años que estuvieron en el poder, lo que refleja que es poco probable que haya cambios en las políticas del PLD a pesar de contar con un nuevo presidente. Shii agregó que el Gobierno de coalición del PLD y el partido Komei está llegando a un callejón sin salida y los acusó de no hacer nada para hacer frente a la pandemia de coronavirus y de seguir siendo autoritarios y corruptos. Finalizó diciendo que es urgente un cambio de Gobierno.

Por su parte, Matsui Ichiro, líder del Partido por la Innovación de Japón, dijo que la elección dejó en evidencia la naturaleza arcaica del PLD. Señaló las luchas de poder y la política de facciones que traicionan el sentido común y las expectativas de los ciudadanos de a pie.

Tamaki Yuichiro, presidente del Partido Democrático por el Pueblo, dijo que la elección del presidente del PLD es un ejemplo de la política de poder basada en facciones y que deja en evidencia la fuerte influencia del ex primer ministro Abe Shinzo. Agregó que vigilará rigurosamente hasta dónde Kishida será capaz de recobrar la confianza del pueblo a través de la política.