Efectos a largo plazo de la COVID-19: (2) Las anormalidades en el sentido del olfato encabezan la lista

NHK responde a las dudas de los oyentes acerca del nuevo coronavirus. En esta serie analizamos la incidencia de posibles efectos a largo plazo entre quienes se enferman de COVID-19.

En una encuesta que el distrito tokiota de Setagaya llevó a cabo entre los residentes que sufren los efectos a largo plazo de la COVID-19, descubrió que aproximadamente la mitad habían experimentado fatiga.

Alrededor de un 54 %, la proporción más alta entre quienes respondieron, dijo haber sentido anormalidades olfativas, mientras que un 50 % sensación de fatiga. Del mismo modo, un 45 % experimentó anormalidades del sentido del gusto y un 34 % se quejó de tos persistente.

La encuesta detectó que, dependiendo de las edades de la gente, había diferencias en los efectos a largo plazo.

El mayor número de casos de pérdida del olfato se registró entre las personas de 10 a 40 años, y la mayor cantidad de casos de sensación de fatiga, entre la gente mayor de 40 años.

Hubo quienes indicaron que los efectos duraron más de 6 meses, incluyendo obnubilación y pérdida de cabello.

El distrito de Setagaya analizará el impacto de los efectos a largo plazo y las futuras medidas al respecto.

El alcalde de Setagaya, Hosaka Nobuto, explicó que mientras haya muchas personas sufriendo los efectos a largo plazo de la COVID-19 en su trabajo y en su vida diaria, el sistema de apoyo será insuficiente. Expresó su esperanza de que la publicación de estos datos contribuya a la creación de un sistema gubernamental que permita desarrollar métodos de curación para los pacientes con estos efectos al mismo tiempo que se logran avances en los tratamientos contra la COVID-19.

Esta información fue actualizada el 24 de septiembre de 2021.

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