La ONU advierte de más corrimientos de tierra en Papúa Nueva Guinea

Ha pasado casi una semana desde que un mortal corrimiento de tierras ocurriera en Papúa Nueva Guinea. Un funcionario del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) dijo que es urgente evacuar a los residentes a lugares seguros, ya que el sitio donde se produjo la catástrofe del pasado viernes sigue siendo inestable.

El asesor humanitario del PNUD en Papúa Nueva Guinea, Mate Bagossy, habló el jueves con nuestra emisora, NHK, sobre su reciente visita al pueblo afectado por el desastre en la provincia montañosa de Enga.

Dijo: "La carretera que ha quedado sepultada en algunas partes por el corrimiento de tierras se está hundiendo. Hay árboles que se están inclinando, incluso en zonas que no se hallan en la proximidad inmediata del propio corrimiento de tierras, lo que significa que hay cierto movimiento".

Los primeros envíos de ayuda australiana, con alimentos y medicinas, llegaron a la remota región el miércoles.

Bagossy dijo que la cantidad de suministros esenciales para el pueblo es insuficiente en estos momentos, pero añadió que aparentemente hay más ayuda en camino.

En referencia a la estimación del Gobierno de que más de 2.000 aldeanos han quedado sepultados bajo los escombros y el barro, Bagossy dijo que los números siguen sin estar claros. "Creo que algunas de las cifras que han aparecido podrían no ser tan altas, pero sin duda es un desastre de gran magnitud", afirmó.

Se ha confirmado la muerte de seis personas en la catástrofe. La radiotelevisión pública australiana informó, citando a funcionarios locales, de que más de 160 personas habían quedado enterradas vivas.