Víctimas de la ley eugenésica describen sus experiencias en audiencia del Tribunal Supremo de Japón

Personas que fueron obligadas a someterse a cirugía de esterilización en virtud de la derogada Ley de Protección Eugenésica de Japón hicieron declaraciones en una audiencia del Tribunal Supremo el miércoles. Las víctimas, que han exigido una indemnización al Estado, describieron cómo habían sufrido durante años.

La ley, ideada para combatir la explosión demográfica posterior a la Segunda Guerra Mundial, entró en vigor en 1948. Permitía la esterilización forzada de personas con discapacidad mental o intelectual. En esa época existía el temor de que las discapacidades pudieran transmitirse a los hijos. La ley se derogó en 1996. Se cree que, hasta entonces, se esterilizó a más de 16.000 personas sin su consentimiento.

Suzuki Yumi manifestó ante el tribunal que la esterilizaron cuando tenía 12 años. Describió, entre otras duras experiencias, cómo la llevaron al quirófano sin informarle lo que le harían y el miedo que le produjeron las luces y los médicos.

El demandante Kita Saburo pidió al Tribunal Supremo que considerara el sufrimiento de las víctimas. Dijo que un fallo a su favor podría ayudarles a rehacer sus vidas.

El primer caso llegó a los tribunales en 2018. Actualmente, el Tribunal Supremo está deliberando sobre cinco casos similares. Se prevé que dicte su fallo sobre todos los casos de esterilización forzada en los próximos meses.

Un punto clave es el plazo de prescripción. Según el Código Civil, los demandantes tienen 20 años para solicitar una indemnización. La cuestión fundamental es si ese plazo debería aplicarse, tal como lo sostiene el Gobierno.

Los tribunales superiores de Japón han dictaminado que la derogada ley violaba la Constitución. En cuatro de los cinco casos, el tribunal ordenó al Gobierno pagar una indemnización. Sin embargo, otro tribunal desestimó la demanda, señalando que el plazo de prescripción había vencido.