Manifestantes de todo el mundo condenan el ataque aéreo a la ciudad de Rafa, en la Franja de Gaza

Las fuerzas israelíes han desafiado la orden emitida el viernes por el Tribunal Internacional de Justicia de detener su ofensiva en la ciudad de Rafa, en el sur de la Franja de Gaza. El fin de semana lanzaron un ataque aéreo que, según las autoridades sanitarias del territorio, causó la muerte de al menos 45 personas. El ataque ha suscitado críticas en todo el mundo.

Manifestantes en España dijeron el lunes que no quieren ser "cómplices" de lo que llaman un "genocidio". Sus líderes políticos se unieron a los de Irlanda y Noruega la semana pasada sumándose así a las más de 140 naciones que han reconocido la condición de Estado de Palestina. Los manifestantes de Estambul también hicieron oír su voz mientras dirigían sus pasos al consulado israelí.

El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, dijo el lunes a los legisladores que su equipo y él están investigando el ataque. Manifestó que sus fuerzas hicieron "inmensos esfuerzos" para evitar dañar a civiles, pero que algo salió "trágicamente" mal.

Netanyahu añadió: "Para nosotros, cualquier herido no combatiente es una tragedia; para Hamás, es una estrategia. Esa es la diferencia fundamental".

El portavoz militar israelí, Daniel Hagari, dijo el martes que el ataque provocó un "gran incendio". Sin embargo, añadió que la munición utilizada no podía haber provocado un incendio de ese tamaño. Dijo que puede haber habido armas almacenadas cerca.

Los militares israelíes no han cejado en su ofensiva en Rafa. La agencia de noticias Reuters informó de que, según testigos, los tanques han avanzado hasta el centro de la ciudad por primera vez.