El Ejército israelí ocupa el paso fronterizo de Rafa, en el sur de la Franja de Gaza

Israel envió soldados a Rafa, ciudad septentrional de la Franja de Gaza, a pesar del clamor internacional para que se abstenga de una operación terrestre. El martes, las fuerzas israelíes se hicieron con el control de un paso fronterizo vital para la entrega de ayuda humanitaria.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, dijo que haber capturado el cruce es “un paso muy importante para destruir la capacidad militar restante de Hamás”.

Con respecto a la más reciente propuesta de un alto el fuego, el mandatario indicó que estaba lejos de cumplir los requisitos necesarios de su país. Agregó que había enviado una delegación a El Cairo para mantenerse firme en esas condiciones.

Los líderes de Hamás, que también han enviado a sus representantes, dijeron que la “ocupación” del cruce de Rafa es un grave delito y advirtieron que, si continúa tal “agresión”, no habrá acuerdo de alto el fuego.

Mientras tanto, el portavoz de seguridad nacional de la Casa Blanca, John Kirby, dijo que el operativo no es la ofensiva sobre la que Estados Unidos había estado advirtiendo. Agregó que los israelíes la han descrito como una de “alcance, escala y duración limitados”.

El secretario general de la ONU, António Guterres, indicó que un ataque a escala total sería “un error estratégico” y “una pesadilla humanitaria”. Otros funcionarios de Naciones Unidas señalaron que la toma del cruce había “ahogado” la ayuda a la Franja y que otro paso vital en Kerem Shalom permanece cerrado.