Gobernador del Banco de Japón y primer ministro japonés hablan sobre la debilidad del yen

El gobernador del Banco de Japón, Ueda Kazuo, y el primer ministro japonés, Kishida Fumio, sostuvieron una conversación sobre la tasa de cambio en momentos en que el yen continúa depreciándose con fuerza frente al dólar.

Ambos se reunieron el martes en Tokio en la Oficina del Primer Ministro.

Tras el encuentro, Ueda dijo a los medios de comunicación que había intercambiado con Kishida puntos de vista sobre la caída del tipo de cambio.

El gobernador del banco central indicó que, por lo general, los tipos de cambio pueden afectar en gran medida a la economía y los precios.

Agregó que el Banco de Japón observará con atención la reciente depreciación del yen en su política de gestión.

La moneda japonesa se desplomó al nivel de las 160 unidades por dólar el 29 de abril. Fue la primera vez en 34 años en que se cotizaba a ese valor.

Poco después, el yen se recuperó considerablemente hasta el nivel de los 154 yenes, y volvió a repuntar el jueves pasado. Tales fluctuaciones alimentaron la especulación de que las autoridades japonesas habían intervenido varias veces en los mercados.

En abril, Ueda contestó afirmativamente cuando un reportero le preguntó si el impacto de un yen débil en los precios en general se hallaba dentro de un margen que se podía ignorar.

El mercado no consideró su respuesta como un contundente mensaje sobre la manera de mantener bajo control la depreciación de la moneda japonesa, y esta se debilitó rápidamente después de la declaración.

El martes, cuando le preguntaron sobre la respuesta del mes pasado, Ueda indicó que no hay cambios en esa postura, pero agregó que el banco central observará con atención cómo un yen débil afectaría a la inflación general.