Presidente de Rusia atribuye ahora a islamistas radicales la autoría del ataque terrorista en una sala de conciertos

Vladímir Putin, presidente de Rusia, ha llegado a la conclusión de que los autores del ataque terrorista en una sala de conciertos cerca de Moscú fueron “islamistas radicales”. Anteriormente había ignorado las pruebas que relacionaban el ataque con el grupo Estado Islámico y trató de adjudicar la culpa a Ucrania. Sin embargo, el lunes aceptó que el grupo era responsable, pero que desea saber quién ordenó el ataque.

El pueblo ruso está de luto por las 139 personas que murieron la noche del viernes en Krasnogorsk, una ciudad cerca de la capital. Se trata del ataque más mortífero en Rusia en décadas. El grupo Estado Islámico se atribuyó la responsabilidad a las pocas horas. Sin embargo, los investigadores han estado examinando las pruebas y desean llegar a sus propias conclusiones.

El domingo, cuatro hombres oriundos de Tayikistán comparecieron ante el tribunal para enfrentar cargos de terrorismo. Tenían heridas y contusiones, además de otros signos de que habían sido golpeados. Las autoridades señalaron que también se había detenido a otros siete sospechosos.

Putin había dicho que los hombres armados fueron capturados cuando intentaban escapar a Ucrania. El lunes, el presidente se reunió con miembros de su consejo de seguridad. Dijo que saben quiénes perpetraron el crimen, pero desean averiguar quién se beneficia de este. Declaró: “Vemos que Estados Unidos, a través de varios canales, está tratando de convencer a sus satélites y otros países que, según su inteligencia, no hay rastros de la participación de Kiev en el ataque terrorista”.

Funcionarios de Estados Unidos desestimaron las declaraciones de Putin que señalaban a Ucrania y dijeron que “no hay relación”. Por su parte, líderes ucranianos han negado cualquier responsabilidad y aseguraron que Putin solo quiere culpar a otros.