Empresas se ven afectadas por la lenta recuperación en la península de Noto, Japón, tras el terremoto de Año Nuevo

La población intenta volver a la normalidad a seis semanas del potente terremoto que azotó la península de Noto, en la región central de Japón, el día de Año Nuevo.

Con pocas esperanzas para una rápida recuperación, algunos negocios se enfrentan a la disyuntiva de cerrar permanentemente.

Yoshiura Tsukasa trabaja en la industria pesquera de la ciudad de Wajima, prefectura de Ishikawa, una de las áreas más afectadas por el terremoto.

Antes del desastre pescaba cangrejos de las nieves, entre otras presas.

El temblor levantó la línea costera y ahora no tiene la profundidad suficiente para que naveguen unas 200 embarcaciones. Esto ocasionó que Yoshiura decidiera abandonar la pesca tras 50 años de trabajo.

Una asociación de crédito local hizo una encuesta entre los negocios de las ciudades afectadas de Wajima y Suzu.

Los resultados revelaron que por lo menos el 60 %, o unas 1.600 firmas, no tenían la capacidad de operar.

La asociación señala que es importante ayudar a las compañías a garantizar los fondos para mantenerse funcionando. Esto requiere que el Gobierno, el sector privado y otras agrupaciones trabajen en conjunto con el fin de encontrar soluciones para las empresas locales.