Transcurren más de 5 semanas desde el devastador sismo en la zona central de Japón

Han transcurrido más de 5 semanas desde el devastador terremoto de magnitud 7,6 en la península de Noto, situada en la zona central de Japón.

Actualmente, los residentes viven esperanzados en lograr que sus comunidades se recuperen y vuelvan a la normalidad.

Unas 200 casas y edificios quedaron destruidos tras el incendio que se desató en la ciudad de Wajima después del sismo ocurrido el día de Año Nuevo.

Una calle famosa por su mercado solía atraer a los residentes y a los turistas.

Algunos propietarios de locales se refugian actualmente en Kanazawa. El martes se reunieron en esa ciudad para hablar sobre la manera de reabrir sus negocios. Decidieron realizar un mercado matutino en un estacionamiento del puerto de Kanaiwa, en Kanazawa. Agregaron que estaban considerando convertirlo en un evento regular.

Uno de los dueños de locales dijo: “Lo que más nos gusta es charlar con nuestros clientes, ya que nos da energía”.

Los estudiantes también intentan rehacer sus vidas. Siete escuelas primarias y secundarias básicas en Wajima reabrieron por fin el martes. Sin embargo, los alumnos no han vuelto a los patios escolares con los que están familiarizados. Las clases se imparten en una secundaria superior situada en el centro de la ciudad.

Todas las escuelas primarias y secundarias básicas públicas de la prefectura de Ishikawa ya han reabierto.

Las comunidades aún deben hacer frente a las labores de limpieza. Aproximadamente 55.000 viviendas quedaron destruidas o gravemente dañadas. Las autoridades calculan que hay dos millones 400 mil toneladas de basura y escombros dispersas por la prefectura de Ishikawa.

Por lo general, la región tarda siete años para generar tal cantidad de residuos. Las autoridades, que planean transportar una parte a instalaciones fuera de la prefectura, suponen que el proceso total tardará unos dos años. También preocupa la posible escasez de personal médico. En el Hospital Municipal de Wajima, unos 30 de sus 120 enfermeros planean renunciar. Algunos han expresado su intención de mudarse de la zona debido a que sus casas quedaron dañadas o destruidas.

Un representante del hospital dijo: “Si perdemos el 25 % de nuestro personal, será prácticamente imposible que el hospital funcione con normalidad”.

Mientras tanto, la policía, los bomberos y personal de las Fuerzas de Autodefensa continúan buscando a los desaparecidos. El martes se confirmó la muerte de una persona después de que la encontraran en donde había ocurrido un deslizamiento de tierra.