Las acusaciones de Israel ponen en peligro a la UNRWA

Las fuerzas de Israel han comunicado que el lunes acabaron con la vida de unos hombres armados de Hamás que intentaban tenderles una emboscada cerca de un hospital en el sur de la Franja de Gaza. Los trabajadores humanitarios de la Media Luna Roja Palestina, por su parte, afirmaron que los israelíes tienen como objetivo a cualquiera que se encuentre en la zona.

Los cooperantes indicaron que el hospital Al-Amal en la ciudad de Jan Yunis lleva sitiado ocho días y que el fuego de artillería ha imposibilitado que sus equipos atiendan a quienes lo necesitan. Agregaron que la falta de suministros de oxígeno los obligó a dejar de realizar cirugías.

Israel ha acusado a algunos de los trabajadores humanitarios de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (UNRWA) de estar involucrados en los ataques de Hamás en octubre.

Los medios de comunicación informaron que los miembros de la inteligencia israelí habían publicado un expediente con los nombres de los trabajadores. En el documento señalan que algunos de ellos suministraron municiones y ayudaron con los secuestros. Además, indican que 190 miembros del personal de la UNRWA son "combatientes curtidos en la lucha".

Las acusaciones han llevado a que más de una decena de países, incluidos Estados Unidos, Alemania y Japón, suspendan la financiación de la agencia.

El secretario general de la ONU, António Guterres, se reunirá el martes con delegados de los principales países donantes. Su portavoz, Stéphane Dujarric, declaró que las Naciones Unidas tienen "decenas de miles de empleados dedicados trabajando en toda la región". Añadió que Guterres espera que, como mínimo, los donantes "garanticen la continuidad de las labores de la UNRWA".

Sus representantes advierten que los fondos se les podrían agotar a finales de febrero.